Hay momentos que trascienden cualquier agenda institucional. Momentos que no se explican únicamente por la cantidad de asistentes, las horas de capacitación o los trabajos académicos presentados. Momentos que dejan huella porque expresan algo mucho más profundo. En ese sentido, las 22° Jornadas Notariales Cordobesas y el 3º Encuentro Regional Novel, fueron uno de esos momentos.
Durante tres días nos encontramos para debatir, aprender, compartir experiencias y reflexionar sobre los desafíos presentes y futuros de la función notarial. Pero lo que vivimos fue mucho más que un encuentro académico. Vivimos una experiencia que nos permitió confirmar algo que desde hace años venimos impulsando como visión institucional: la fortaleza del notariado está en su comunidad.
Una convocatoria que ya forma parte de nuestra historia
Cerca de 500 participantes provenientes de toda la provincia de Córdoba y de seis provincias argentinas formaron parte de estas jornadas.
La magnitud de la convocatoria habla por sí sola, sin embargo, la verdadera importancia de este encuentro no estuvo únicamente en los números, sino en la energía que se generó en cada sala, en cada debate, en cada intercambio y en cada espacio compartido.
Porque durante estos días vimos algo que nos llena de orgullo: una comunidad profesional movilizada, participativa y comprometida con el futuro de la función notarial.
El conocimiento como construcción colectiva
Uno de los hechos más destacados de estas Jornadas fue la presentación de 52 ponencias académicas, una cifra récord en la historia de este encuentro. Pero el dato más relevante no fue solamente la cantidad, fue la calidad!
Cada trabajo reflejó horas de estudio, investigación, análisis y compromiso profesional. Cada exposición puso en evidencia el enorme capital intelectual del notariado argentino, y el nivel alcanzado fue tan significativo, que el prestigioso jurado evaluador decidió otorgar cuatro menciones especiales extraordinarias, además de las distinciones previstas, ampliando los reconocimientos para destacar el esfuerzo, la profundidad y la excelencia de los trabajos presentados.
El protagonismo de las nuevas generaciones
También es necesario destacar, una imagen que atravesó cada actividad. El encuentro entre generaciones.
Jóvenes profesionales compartieron espacios de trabajo con escribanos de amplia trayectoria. Colegas noveles presentando ideas junto a reconocidos referentes de nuestra profesión. En síntesis: experiencia y renovación dialogando en igualdad de condiciones, con respeto, humildad y vocación de aprender unos de otros.
Ese espíritu de integración no surgió por casualidad, sino que es el resultado de una convicción institucional que venimos sosteniendo y fortaleciendo: el futuro del notariado se construye generando oportunidades, ampliando la participación y tendiendo puentes entre generaciones.
Lo vivenciamos en cada comisión de trabajo, en cada intervención,en cada conversación y ese quizá haya sido uno de los mayores logros de estas Jornadas.
Una profesión preparada para influir en los cambios
Los temas abordados reflejaron con claridad los desafíos de nuestro tiempo.
La reflexión sobre la calificación patrimonial de los bienes en el régimen matrimonial y las facultades de disposición permitió profundizar aspectos centrales de la práctica profesional cotidiana.
Al mismo tiempo, el debate sobre inteligencia artificial, nuevas tecnologías y transformación digital nos invitó a reflexionar sobre el impacto de uno de los fenómenos más trascendentes de nuestra época.
Porque el futuro ya está entre nosotros, y estas Jornadas demostraron que el notariado no observa los cambios desde la distancia. Los estudia, los analiza, los debate y se prepara para participar activamente en la construcción de estos cambios. Siempre desde la esencia de nuestra función: la seguridad jurídica, la confianza, la responsabilidad profesional y el compromiso ético con la sociedad.
Una comunidad que eligió la unidad
Al inaugurar las Jornadas, nuestra presidenta, Esc. Lidia Lasagna, expresó una idea que atravesó cada una de las actividades:
“No son tiempos de individualidades. No son tiempos de egos. Son tiempos de unión. Son tiempos de integración. Son tiempos de visión compartida”. Quizás esa frase sintetice mejor que ninguna otra lo que vivimos, porque durante estos días comprobamos que los desafíos que enfrenta nuestra profesión son demasiado importantes para ser abordados desde perspectivas aisladas.
Esos desafíos son hoy más que nunca, la defensa de la función notarial, la adaptación a los cambios tecnológicos, el fortalecimiento institucional, la formación continua y la construcción de oportunidades para las nuevas generaciones.
Nada de eso puede lograrse en soledad. Todo requiere comunidad, compromiso y unidad.
Mucho más que un evento
Las 22° Jornadas Notariales Cordobesas y el 3ro. Encuentro Regional Novel fueron, sin dudas, un éxito académico y organizativo, más allá de cualquier estadística. Porque nos permitieron reencontrarnos, fortaleciendo vínculos y ampliando horizontes. Porque consolidaron una forma de entender la vida institucional basada en la cercanía, la participación y el compromiso colectivo.
Y porque nos recordaron algo esencial: el verdadero valor de una institución no está en sus estructuras. Está en las personas que la construyen todos los días.
Hoy podemos mirar hacia atrás con orgullo, por la convocatoria, por el nivel académico alcanzado, por el compromiso demostrado, por el protagonismo de las nuevas generaciones,por la calidad de los debates, y porque volvimos a comprobar que cuando una comunidad profesional se une detrás de una visión compartida, es capaz de alcanzar logros extraordinarios.
Los mejores años del notariado no quedaron atrás, están esperando ser escritos, y lo vivido en Córdoba, fue una muestra contundente de ello. Una construcción compartida de cara al futuro.